Carta al Cardenal OSORO

 

Alguna vez, de refilón, he aludido a ese personaje modesto, callado (aunque escribe mucho) artista, informado, dominando muchas técnicas y genial (además de gran amigo y co-militante, en la “Reconquista de la Unidad Católica” ). Pues bien, hoy le remito la carta que, él, ha enviado al Cardenal de Madrid. Con un estilo clásico y dentro de todos los cánones de la comunicación impecable. A mí la lucha incesante me ha transformado en un militante por Dios y España bastante  salvaje, desengañado de los métodos “correctos” convertido en sistemas “eunocoides” de enfrentarse a Satanás y sus  fieles servidores (entre los que se cuentan una gran parte de cardenales, arzobispos y obispos…). Les confieso que como decía el gran Arzobispo de Santiago de Cuba…cuando se iba a misionar por la manigua cubana: “Me dejo la teología moral en casa…) y en consecuencia hace años que hago algo parecido con las buenas maneras, las reglas de urbanidad, y las normas que aprendes en la Universidad sobre el “modo correcto de redactar artículos. Y ‘componer textos publicitarios y demás”…:  Y no sé si sería capaz de enviar un toque de atención a un perfecto traidor y renegado con  la elegancia del bueno de José Luis Díez… Pero, en fin, lo que me siento incapaz de hacer me enorgullece que tan buen amigo lo haga tan bien.

Les dejo con su carta al cardenal OSORO (como escribo “directo” y al tacto había puesto –no es broma –”Cardenal SOROS”…¡la costumbre!…)  Se ve que llevo a Soros impreso en el “inconsciente” de tanto toparme con el viéndole como “abanderado principal” al servicio permanente de  la Sinagoga de Satanás por el Mundo y en especial Europa y, ahora,  especialísimamente, como supremo Mandato… de España)

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   Brunete, 30 de Julio de 2018

                         Catolicidad e Hispanidad

 

Calle Oriente, nº 13

28690 BRUNETE (Madrid)

 

SU EMINENCIA SR. CARDENAL CARLOS OSORO SIERRA

ARZOBISPO DE MADRID,

Calle Bailen, nº 8

28.071 MADRID

 

SU EMINENCIA:

            Ante su reiterada decisión de que la exhumación de los restos de Francisco Franco corresponde al Gobierno y a la familia, no a la Iglesia, he decido dirigirme a Su Eminencia Reverendísima como católico, como Secretario General de la Asociación para la Reconquista de la Unidad Católica de España y como Director de la emisora de radio JLD-Unidad Católica de España, para rogarle encarecidamente que, antes de afirmar nuevamente que “la Iglesia no toma ninguna decisión”, haga una pregunta pertinente a Quién mejor le puede aconsejar.

           Si, Eminencia Reverendísima, le aconsejo con el debido acatamiento, que, con la más profunda reverencia y postrado ante el Sagrario, con profunda humildad, sin distracciones y ni irreverencias políticas, pregunte al Santísimo Sacramento cuál sería Su repuesta…

           Estoy convencido que no puede ser otra distinta a la que me ha dado a mí y a cuantos rendidos ante su Divina Presencia le hemos preguntado lo mismo. Y nos ha dado una respuesta de amor: “Requiescant in pace los restos del hombre a quien en vida le otorgué por medio de mi Vicario en la tierra la Cruz de Caballero de Mi Suprema Orden. Requiescant in pace los restos del hombre que vivió y murió como fiel hijo de Mi Iglesia.  Requiescant in pace los restos del hombre que no consintió que España fuese un Gulag soviético y gracias a él y a su protección se han seguido ordenando sacerdotes, devolviendo a Mi Iglesia la libertad de predicación y de culto truncada a sangre y fuego por la persecución roja.  Requiescant in pace los restos del hombre que restauró las iglesias quemadas y reconstruyó los Monasterios. Requiescant in pace los restos del hombre que aplicó el “hágase tu voluntad así en la tierra… proclamando en España unos Principios inspirados en Mi Ley. Requiescant in pace los restos del hombre que entregó a la Iglesia la educación de los niños y de los jóvenes. Requiescant in pace los restos del hombre que reconoció mi reinado, tanto en su vida personal como en su función política de Caudillo de un pueblo cristiano.  Requiescant in pace los restos del hombre… esto es, dejarle en paz donde está enterrado bajo el signo de Mi Cruz.”  

         No olvide, Su Eminencia Reverendísima, que la exhumación de los restos de Francisco Franco son la excusa para desacralizar la Básica, expulsar a los benedictinos y dinamitar la Cruz, por lo que le ruego, en mi nombre y a cuantos represento, que se arrodille cuanto antes delante del Santísimo.

         Aprovecho la ocasión para despedirme de su Eminencia besando reverente su anillo y pidiéndole su bendición.

                                  Fdo.: José Luis Díez Jiménez

  Secretario General de la Asociación para la Reconquista de la Unidad Católica de España