EL SACRO IMPERIO DE LOS PAÏSOS CATALANS

¡JA! ¡JA! ¡JA!

¡JA! ¡JA! ¡JA!

(Historiadores nacionalistas se preparan para festejar los “500 años del Imperio Catalán”)

Pisé por primera vez tierra Catalana en el verano de 1940, cuando aún se veían las trincheras junto al río Fluviá, y en las residencias donde habían estado de paso para Francia los cobardes políticos asesinos de la Generalidad y los discípulos de Stalin, habían dejado en las paredes o en los archivos que no pudieron llevarse, escritas estas palabras “VOLVEREMOS”. Hacía un año de su huida… Y,  como dice la gente de pueblo: “¡Y yo lo vi con estos ojos que se ha de comer la tierra!”  Sí, yo lo vi, y recogí casquillos de bala, recorriendo los campos del Ampurdán.

Allí viví, entre el campo y la ciudad, cinco años… Allí nadie dejó de hablar nunca catalán, ni los payeses,  ni en los patios de los colegios, ni en las calles de sus pueblos y ciudades… “Sí, yo lo viví, y allí aprendí catalán antes de que hubieran nacido todos estos cretinos empeñados en hundir Cataluña, (e incluso los padres de estos mocosos que no conocen nada de la “verdadera”  Historia de Cataluña), empecinados en desprestigiar su buen nombre y convertirla en ese “oasis de inmundicia de todo tipo” en la que la han sumido los ladronísimos de la familia del “molonorable” Pujol  y de  sus adoradores. De mis noventa años, salvo doce que viví en Castilla y catorce en Cuba y los meses que,  por viajes,  haya estado en el extranjero o en el resto de España, he vivido en esta hermosa tierra española la friolera de SESENTA Y CUATRO AÑOS, de ellos, cincuenta y ocho  como residente en Gavá o en mi casa de Porrera, en la Cataluña “profunda”… He invertido en Cataluña, comprado tierras y vivienda, creando  empresas, dirigiendo otras… etc.

Soy catalán con todos los derechos, además de  “catalán consorte”: mi mujer es catalana (de “ocho apellidos vascos” como se dice ahora) del “Priorato” (Tarragona) de la Cataluña profunda. Me considero con más derechos que el 90 %  de esos zoquetes independentistas, la mayoría de los cuales ni conocen esta tierra, ni saben de lo que hablan. Ignoran su Historia, sus costumbres, sus usos y tradiciones reales,  porque solo tienen un “barniz” de catalanismo sobre su piel –digamos en su estilo– “charnega”… ¿O no es cierto que el noventa por ciento de los “indepes”  son Pérez, Rodriguez, García, Martinez, Hernández, Moreira, Quinteiro…y similares apellidos aragoneses, gallegos, murcianos, valencianos, y… hasta asturianos, palentinos y leoneses…?

Por todos los derechos enumerados, porque conozco a fondo a los buenos catalanes, su Historia, sus virtudes, sus cualidades, su modo de vivir… (sin necesidad de  aducir  mi DERECHO MÁS FUNDAMENTAL que, como ESPAÑOL tengo sobre CATALUÑA, lo mismo que sobre el resto de la PENINSULA e ISLAS los mismos derechos que los que han nacido en cualquiera de sus regiones),…y porque me da la gana(máximo título de los derechos de un  español),  puedo y quiero hablar sobre CATALUÑA y decir lo que me parezca.

Y, en consecuencia, he soltado la carcajada más estruendosa de mi vida leyendo la deslumbrante noticia, anunciando el acontecimiento histórico más trascendental desde el Nacimiento de Jesús de Nazaret: el descubrimiento de “IMPERIO CATALÁN”… cuyos  “QUINIENTOS AÑOS vamos a conmemorar en 2019…pues, al parecer, fue fundado en 1519, nada menos que  tres años después de la coronación de Carlos I de España (1516) y luego Emperador, V de Alemania,  probablemente después de derrotar a los Ejércitos  de Castilla, “cuyos poderes” mostró el Cardenal Cisneros a los chulos que quisieron conocerlos… según relata la Historia de España enseñada hasta ahora

(El año 1519 Carlos I lo pasó entero en Barcelona. Allí  recibió la noticia de haber sido nombrado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como “Carlos V”… A lo mejor,  aprovechando su viaje a Alemania,  en 1520, para su proclamación solemne,  decidieron, los catalanes,  “crear”, en su ausencia,   el  conocidísimo “SACRO IMPERIO “dels PAÏSOS CATALANS”,… ¡digo yo!)

Estoy ilusionado esperando poder leer todo lo relacionado con ese GRAN IMPERIO que, en mi ignorancia descubro hoy.

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Después de doctorarme en la Universidad, y terminar no sé cuántos títulos técnicos menores, pues no dejé de estudiar cuando tuve algo de tiempo libre, mira por donde, en la vejez, se ilumina mi cerebro con semejante descubrimiento. Tremenda noticia que ha tirado por tierra toda mi admiración por las brillantes cualidades de los nacidos en esta fantástica tierra española. Los catalanes, en Castilla,  han tenido siempre  fama deserios, responsables, hombres fiables, etc.

Tan es así que,  cuando Pla descubre que,  en algunos “pueblos” hay  un “grillat” (un “chiflado”),  deja constancia escrita de esa rareza. No pega con el ser catalán. Pues ahora,  tengo que reírme a mandíbula batiente (quizás, por no llorar, por esta tierra que amo como propia). Resulta que, en 2018, ya no solo hay un “grillat” sino que,  siete millones de españoles catalanes dependemos de una “manada de chiflados” cuyas locuras están desintegrando la Región española con mayor y mejor fama de sensata; conocida siempre por su “seny”, por su “cordura”, por su “mesura” y “sentido común bien aplicado”… Y los hechos nos demuestran, hoy,  que el “seny” se ha volatilizado y,  en el cerebro de los dirigentes e intelectuales catalanes hay serrín, y estupidez… Para mayor desgracia, son los que mandan…

No me invento nada…

Lean lo que me cuentan en el escrito siguiente,  recibido de un lector, reproducido lo publicado por otros.

 (Advertencia: No es ni una broma, ni un chiste de los que salen en “tweet”).

Entérense bien

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Historiadores nacionalistas se preparan para festejar los 500 años del Imperio Catalán

Para los independentistas, el Reino de España (y con ello la nación española) es una entelequia y lo único verdadero es el Reino de Cataluña, que se habría fundado en 1519

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Imagen de una ‘senyera’ tras una verja en Barcelona. (Reuters)

FERNÁNDEZ. BARCELONA

17/11/2018 05:00 – ACTUALIZADO: 17/11/2018 16:30

El último delirio del independentismo sobrepasa ya las raíces de la normalidad y se aproxima peligrosamente a los terrenos del absurdo.

El Institut Nova Historia (INH), la entidad (alabada por los líderes nacionalistas, a la que el mismísimo Jordi Pujol felicitó por escrito y revisionista de la historia con teorías fantásticas) abona ahora la teoría de un Imperio Catalán Universal. Ese supuesto ‘imperio’ habría nacido en 1519, por lo que el año que viene quiere celebrar por todo lo alto sus “500 años”.

Uno de los máximos ‘investigadores’ del INH, Pep Mayolas, el inventor de la teoría de que Erasmo de Rotterdam no existió y que, en realidad, era un hijo secreto de Cristóbal Colón (el catalán Cristòfol Colom, por supuesto), se descuelga ahora con la teoría del nuevo Imperio Catalán Universal. El pistoletazo de salida para la nueva teoría la dio el pasado 23 de octubre en la sede del Centre Comarcal Lleidatà, en Barcelona, con una conferencia sobre el tema, incluida dentro del “nuevo ciclo de conferencias de otoño sobre censura y manipulación de la Historia de Cataluña“, que organiza el INH.

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Los ‘indepes’ reconocen que si no superan “el 50%” no podrán pedir “apoyo internacional”

S.D.

Maragall afirma que ahora el objetivo de los partidos y entidades soberanistas es “ensanchar la base” durante esta legislatura para superar esta barrera en las próximas elecciones

Para los independentistas, el Reino de España (y con ello la nación española) es una entelequia y lo único verdadero es el Reino de Cataluña, que se ocultó durante siglos por la censura castellana. Según esta teoría, el Reino de España “comenzó de hecho en un año tan reciente como el 1870. Durante los 2.000 años anteriores, la denominación ‘España’ era un concepto geográfico equivalente a península ibérica. Oficialmente, España solo tiene 148 años de existencia”.

En base a sus teorías, el primer rey de España fue Amadeo de Saboya, ya que dan por hecho de que el nombre del país se refería a toda la península. De ese modo, soslayan el hecho de la unificación realizada por los Reyes Católicos: a la reina se la conocía como Isabel I de Castilla y al rey como Fernando V de Castilla, II de Aragón, etcétera, pero nunca se les trata de Reyes de España. Partiendo de la base de esa definición, los ‘historiadores’ del INH abonan la teoría de que España jamás fue un reino, contrariamente a Cataluña. Lo que pasa es que Castilla falsificó la historia durante siglos. El propio Jordi Bilbeny, director de la entidad, llegó a decir que “en realidad, el imperio de Carlos I era el Imperio catalán más Castilla, pero los libros han adulterado la historia”. Es, precisamente, con el ‘imperio catalán más Castilla’ de donde parte la idea del Imperio Catalán Universal cuyo quingentésimo aniversario se quiere conmemorar el año que viene.

El ciclo revisionista comenzó, en realidad, el 9 de octubre, con la conferencia ‘La participación borrada de los catalanes en la Guerra de Granada (1482-1492)’, de la que era ponente Montserrat Montesinos. El ciclo se clausurará el 8 de enero del 2019. A pesar del componente fantástico e irreal de algunas de las teorías (y de sus argumentarlos), lo más real y tangible es el gran negocio del INH, que cobra 60 euros a los asistentes a todo el ciclo de conferencias. Para los miembros del INH, el precio se rebaja a 45 euros y, para los estudiantes, el precio es de 30 euros. El precio para cada conferencia, si no se saca el bono global, es de 13 euros por persona.

Este ‘negocio’ se complementa con otro que comienza precisamente a comienzos de este mes de noviembre: un viaje de tres días a Malta para revisar la huella dejada allí por los catalanes por la nada despreciable cifra de 940 euros por cabeza. El viaje incluye una conferencia de Jordi Bilbeny, la asistencia a “una impresionante puesta de sol”, la “visita exterior de la House of Catalunya” o una “visita panorámica a Marsaxlokk”. El tour de noviembre, según el INH, ha sido un éxito total porque hubo suficiente demanda, por lo que ya está organizando otro para los días 7 a 10 de diciembre.

Los ‘nuevos datos’ sobre Santa Teresa

La nueva oleada sobre el histriónico revisionismo del independentismo coincide con la aportación de más ‘pruebas’ de que Santa Teresa de Jesús no era española ni de Ávila, sino catalana de pura cepa. Así lo afirmaba el pasado 23 de octubre el ‘historiador’ Felip Rodríguez en un artículo publicado en la web del INH. Afirma Rodríguez que la primera prueba es una leyenda recogida en el libro ‘Rondallari català’, de Pau Bertran i Bros (escrito a finales del XIX). Pero el propio nombre de que se trata de una leyenda lo dice todo.

La segunda ‘prueba’ es aportada por el propio Rodríguez, que recoge el calificativo de ‘spanish abbess’ referido a la santa de Ávila en los libros ‘The Theosophist’ (1896) y ‘The Theosophical Movement’ (1971). La tercera prueba fue aportada por un lector, que descubrió una inscripción en un cuadro del siglo XVII en el que se podía leer la leyenda con el texto ‘S. Theresa abadesa i mártir’. Y como no consta que la santa de Ávila padeciese martirio, los independentistas interpretan que ello se refiere a “la aniquilación de su biografía”. Todo ello, según el INH, demuestra que Teresa de Ávila había sido abadesa en Barcelona y, por lo tanto, era catalana.

También argumenta el ‘historiador’ Pep Mayolas que para su beatificación, “los cónsules de Tarragona escribieron una súplica al Papa Pablo V, en 1615, donde, entre otros comentarios, le decían que a Santa Teresa ‘gran obligación tenemos como natural de la España Tarraconense’. Con esta información se cierra todavía más el círculo de su catalanidad”. Obvia, evidentemente, que la provincia Hispania Tarraconensis ocupaba los dos tercios superiores de la Península Ibérica (incluida Galicia) y solo quedaban fuera de ella la Lusitania (el sur de Portugal) y la Bética (Andalucía).

Por si fuera poco, el ‘historiador’ aporta ahora una cuarta ‘prueba’ para reforzar sus teorías: un libro del año 1643 escrito por el padre siciliano Gaspare Sghemma. En el libro se describe a la santa abulense como “gloria de España, esplendor de la antigua Castilla, ornamento de la famosísima ciudad de Ávila, espejo de santidad de nuestros siglos, reformadora, fundadora de la primera regla carmelitana, Madre, Priora, Abadesa…”. La conclusión para los ‘historiadores’ del INH es ‘lógica’: “Esta cuarta prueba complementa las tres anteriores y nos acerca un poco más a la tesis de Jordi Bilbeny de una Santa Teresa catalana y al convencimiento de Pep Mayolas de que Santa Teresa de Jesús fue la abadesa de Pedralbes, Teresa de Cardona i Enríquez“.