DESPERTEMOS, ¡POR FAVOR! ¿SERA POSIBLE?

Queridos lectores y amigos:

DESPERTEMOS, ¡POR FAVOR!

¿SERA POSIBLE?

Es archisabida la sentencia: “EL QUE LA SIGUE LA CONSIGUE”, ¿lo lograré? ¿Convenceré a los españoles de que la Sinagoga de Satanás, está emperrada en alcanzar su gran objetivo de liquidar a España?

Todo apunta a que ellos sí realizarán su proyecto.

Aprovechando que hoy, se cumplen los 80 años de la muerte de Antonio Machado, el más lerdo y zoquete, y al mismo tiempo más canalla de los que han subido al poder supremo del Gobierno nacional en la Democracia, se fue Francia a desprestigiar a España y mentir como es su naturaleza sobre la Historia.

En el país vecino ha cacareado que 400 000 españoles salieron “huyendo de horror” que se les venía encima. Este bellaco ha olvidado, que la mayoría de esos engañados, al cabo de pocos meses volvieron a la patria que habían dejado por la frontera, huyendo mezclados con los 30 mil asesinos de trece obispos, siete mil sacerdotes católicos –por el crimen de ir a misa o llevar una medalla– y de incontables hombres de bien que eran culpables de tener bienes legítimamente heredados o ganados.Los únicos que con razón, huían del horror eran los criminales que tenían las manos rojas de sangre por sus crímenes contra la gente de bien sobre la que, ellos sí,

Los únicos que con razón, huían del horror eran los criminales que tenían las manos rojas de sangre por sus crímenes contra la gente de bien sobre la que, ellos sí, implantaron durante dos años, ocho meses y trece días, el “horror del terror,”

Estos homicidas desalmados, tenían toda la razón para temblar porque sabían que si los cogían pagarían sus crímenes bajo el peso de la justicia, aplicada por los tribunales, no como ellos que mataban por el gusto de asesinar. Como le ocurrió al super criminal COMPANYS, cuando le delataron sus amigos y los alemanes lo devolvieron a España, que en dos semanas firmó –él si lo hizo de puño y letra—más de tres mil sentencias de muerte, entre ellos de sus mismos funcionarios, como podría contar un amigo mío, nieto de uno que se libró inteligentemente…

De esos 400 000, la mayoría volvieron “avalados” por los vencedores de sus pueblos, que conocían su conducta, y sabían que no se habían “manchado” matando o facilitando la muerte de nadie, que solo estaban equivocados en su ideal…

Sin ir más lejos, mi suegro avaló a medio pueblo que era “rojo” de ideales, y lo sigue siendo, (nadie los volvió a molestar). Tan rojo sigue siendo que en las primeras elecciones de la Transición, Porrera (Priorato, Tarragona”), fue el ÚNICO PUEBLO de la provincia que sacó un alcalde comunista.

Cuando en los años setenta, el padre de mi mujer falleció, el jefe de los comunistas de Porrera, se presentó en el velatorio para darnos el pésame y proclamar ante el pueblo y en voz muy alta y clara: “¡Que todos sepan que ‘Joan, era mi amigo!”. Nunca, mientras vivió falló esa amistad agradecida y lo mismo sus hijos con cuya amistad yo también me honro y mis hijos con sus hijos. Pero eso que hizo mi suegro en Porrera lo hicieron los vencedores en todos los pueblos de Cataluña.

Eso sí, los que cayeron en manos de la justicia con delitos de sangre, lo pagaron con todas las de la Ley. Aunque no todos, porque de las sentencias de muerte merecidas, la tercera parte, fueron indultadas por el Caudillo y cambiadas por cadena perpetua, que nadie cumplió, porque con el sistema de redención por el trabajo (y así lo demuestran los libros serios sobre el Valle de los Caídos) algunos salieron de la cárcel a los 10 año…Es conocido el caso del encargado en el Valle de los Caídos de cuidar la comunidad benedictina, conocido como el “mata curas” porque había asesinado a varios sacerdotes, y él mismo lo proclamaba…y a pesar de todo, pudo llegar a ese puesto “vivo” y sin problemas, indultado y borrando penas con su trabajo…

Quizás uno de los errores de Franco, fue la benevolencia en indultar. Y aquí conviene hacer una aclaración: Franco no firmó sentencias de muerte, –misión de los Tribunales Militares y los Capitanes Generales– Él se limitaba a “enterarse” de las mismas, pero lo que sí hacía, era firmar los INDULTOS, de los que se beneficiaron, y lo repito, al menos el treinta por ciento de las condenas.

Pero ese embustero compulsivo de nacimiento, que no dice una verdad ni por equivocación, se atreve a desprestigiar a los Vencedores culpables sólo de pecar de indulgencia, no de crueldad. Quienes no regresaron como los padres de los hijos que acompañaron a Sánchez, es de suponer que no tenían la conciencia limpia y se quedaron en Francia o en Hispanoamérica para presumir ahora de “víctimas” del terror “fascista” o sea, de quienes los aplastaron con la única Victoria nítida y sin duda posible, ganada a los rojos lo largo y ancho del mundo.

Pero lo que me preocupa no es tanto que un cantamañanas, ladrón, y embustero diga burradas impunemente, cuanto lo que realmente me hace temblar: la chulería de este impresentable en el que todo es falso, sus títulos, sus libros, su derecho a gobernar España, como prueba irrefutable de que la SINAGOGA DE SATANÁS lo apoya y demuestra, sin la menor duda, su decisión de acabar con la nación que más odia desde hace quinientos años, y a la que consiguió privarle del Imperio, llevar doscientos años empeñada en convertir en escombros la obra de dos milenios de cultura envidiable y de un servicio a la Humanidad que ninguna otra nación puede presentar. Nadie como España ha elevado a la cima la Cristiandad, ni a Europa, a ser la civilizadora del Mundo. Ningún pueblo puede presumir de nada parecido a lo que nuestros antepasados han hecho por Occidente y la Iglesia Católica –alma de la cultura de las naciones que integran el llamado Primer Mundo–.

Por todo ello –lo he dicho infinidad de veces, de palabra, por escrito, en privado y en público–, los que recibieron una España maravillosa, de manos del Caudillo y la han llevado a la postración y caos actual, son criminales de LESA PATRIA.Todos, desde el Sucesor, pasando por el presidente Suárez y todos los presidentes que han estado en la Moncloa, si hoy rigiesen las leyes de la Edad de Oro española, habrían pagado con su vida, en una ejecución pública su alta traición. No digamos los tres últimos que hubieran merecido el garrote vil.

Todos, desde el Sucesor, pasando por el presidente Suárez y todos los presidentes que han estado en la Moncloa, si hoy rigiesen las leyes de la Edad de Oro española, habrían pagado con su vida, en una ejecución pública su alta traición. No digamos los tres últimos que hubieran merecido el garrote vil.

¿Tan ciego está nuestro pueblo que no ve esto con meridiana claridad? Si no es capaz de ello, nuestra Patria merece desaparecer de la faz de la Tierra.

No entenderé nunca que la SINAGOGA DE S. pueda dirigir públicamente, sin ocultarse, los destinos de España, de la mano de agentes de la misma bien conocidos, –como Soros y Roures–, sin tomar las medidas que los enemigos de la Patria merecen.

Ciertamente han procedido muy inteligentes, suprimiendo previamente de nuestras Leyes la pena de muerte que debería recuperarse para fusilarlos al amanecer por su conducta y sus propósitos.

Por eso, una vez más pido a mi Pueblo que despierte y proceda en consecuencia. De lo contrario no se quejen cuando vean a la nación convertida en una nueva Cuba, en una segunda Venezuela, gobernada por los mismos criminales del Primer Frente Popular, la Esquerra, los separatista (sus hijos y seguidores) que fueron derrotados hace ochenta años. Los cretinos descendientes de los VENCEDORES, les han abierto las puertas y regalado el poder.

Eso sí, a mí que quedará el estúpido consuelo de “haber acertado” una vez más… Como acerté en los años cincuenta cuando a los cubanos les predecía lo que traería Fidel y sus “libertadores” y “apóstoles de la Democracia”.

Por supuesto, el Pueblo es el menos culpable ya que le falta información y formación, pero conviene que los que puedan le digan que las revoluciones siempre las hacen los hijos de papá que viven como reyes, sin dar golpe y siguen las doctrinas de sus profesores de Universidad. ¡No falla! Las Universidades son el foco donde se preparan todas las revoluciones.

En Cuba fue el profesor Dr. Grau y sus alumnos en “La Colina” empezando por Prío Socarrás, quienes iniciarían la Revolución con el “Partido Revolucionario Cubano” (“Auténtico”) con el derrocamiento del General Machado que había modernizado Cuba, construido el Capitolio y la Carretera Central que unía Pinar del Río con la Habana y Santiago de Cuba, pasando por todas las capitales cubanas (Matanzas, Santa Clara, Camagüey) e industrializando la Isla. Pero los que levantan las naciones no son del agrado de la Sinagoga de Satanás, por eso, en esos mismos años treinta, se cargaron al General Primo de Rivera, General Machado…Pero eso no se enseña en la Universidad, ni en las iglesias ni se le dice al Pueblo.

A este se le aborrega, hablándoles de “Democracia”, “Libertad”, “Estado de Derecho”, “Dialogo”, “Consenso”, “Amor, ¡mucho amor!”, etc. Sin embargo Cristo vino a la tierra –lo dice Él claramente, en el momento más solemne de su vida, cuando Pilatos le iba a condenar a morir crucificado –:

Pero los que levantan las naciones no son del agrado de la Sinagoga de Satanás, por eso, en esos mismos años treinta, se cargaron al General Primo de Rivera, General Machado…Pero eso no se enseña en la Universidad, ni en las iglesias ni se le dice al Pueblo.

A este se le aborrega, hablándoles de “Democracia”, “Libertad”, “Estado de Derecho”, “Dialogo”, “Consenso”, “Amor, ¡mucho amor!”, etc. Sin embargo Cristo vino a la tierra –lo dice Él claramente, en el momento más solemne de su vida, cuando Pilatos le iba a condenar a morir crucificado –:

“Yo he venido para dar testimonio de LA VERDAD”

Una Verdad en la que ya ni el Vaticano cree… Por eso a nadie le preocupa… Solo es importante la Libertad, olvidando que el Hijo de Dios también nos enseñó: “Conoceréis la VERDAD y la verdad os hará LIBRES” pues no es la LIBERTAD la que nos conduce a la Verdad, sino al revés: la Verdad la que nos lleva a la Libertad verdadera.

¿Se han olvidado las famosas CONFERENCIAS EPISCOPALES de estas verdades elementales?

Con los saludos cordiales de

Gil De la Pisa Antolín