INTELIGENCIA ÓPTIMA Y SEGURA

“INTELIGENCIA ÓPTIMA” vs. “BOBOS DE BABA”

(“¡Que se acaba todo!”)

El pasado miércoles empezó la Cuaresma. El Gobierno la ignora y aprovecha para intensificar su guerra contra la Iglesia. Sin embargo, anuncia entusiasmado la celebración del al Ramadán–y si se lo piden lo subvencionará–.

Pero no vamos a hablar de los bobos de baba de quienes depende la supervivencia de España. Simplemente los tendremos presentes como referencia. Voy exclusiva y únicamente a reflexionar unos instantes, para ti y para mí, que es más importante.

El subtítulo, alude a una frase de las últimas palabras con las que el padre de Santa Teresa de Jesús, se despidió de sus hijos estando ya en el lecho demuerte: “¡Que se acaba todo!”.  Una reflexión nacida de una “inteligencia óptima” , oppositum per diametrum de la estupidez generalizada que impera hoy en esta sociedad tecnológicamente avanzadísima, pero de “analfabetos”, fruto de la “inteligencia de bobos de baba”–.

Debieron impresionarle a Teresa las palabras del padre, pues solo pueden brotar de una “inteligencia óptima y segura” que, al mismo tiempo, sirven para medir con certeza el “coeficiente de racionalidad” de la criatura  creada por Dios, a su imagen y semejanza. No lo dudes, si eres capaz de entenderlas en su inmenso y profundo, contenido, de penetrar en la esencia de ese “¡que se acaba todo!” y, sobre todo, de proceder en consecuenciate garantizo casi “ex cathedra” (sin el don de infalibilidad exclusiva del Vicario de Cristo) que tienes una “inteligencia óptima y segura”, la “inteligencia suma”, ¡la “máxima” del ser humano!

Para facilitar el camino al ciudadano de a pie, especialmente si es católico, escribí el libro “ESTO VIR”. Tuvo tres ediciones antes de que a D. Pedro Varela, la tiránica GENERALIDAD DE CATALUÑA, le precintara la LIBRERÍA EUROPA, –por enésima vez– , secuestrando miles de libros.

Pero poco se puede hacer cuando la sociedad española, en la práctica, ha dejado de ser católica. Satanás ha vencido en forma aplastante. De los millones de compatriotas nuestros, declarados católicos, ¿cuántos ayunaron el miércoles de Ceniza y se están absteniendo de comer carne los viernes?, sobre todo considerando la minúscula “obligación” anual de “ayunar dos días y siete de abstenerse de comer carne”. A eso se reduce hoy –en el siglo XXI, el de los pecados a chorro…– el “pesadísimo” la penitencia impuesta por la Iglesia,…

Y ¿cuantos católicos españoles cumplen — cumplimos — ese mandato obligatorio de la Iglesia?

Eso sí, millones de españoles hicieron el indio y el mono, los días previos a la Cuaresma, celebrando el CARNAVAL que, como dice su nombre, era la despedida de la “carne” para entrar en el ayuno y la abstinencia de los cuarenta días de sacrificios durante como preparación a la gran conmemoración de la Resurrección de Cristo, fundamento inamovible de nuestra Fe. San Pablo nos lo recuerda: “Si Cristo no resucitó, vana es nuestra Fe”…

Otra victoria más del Príncipe de este mundo y de “su” Sinagoga, ama ya del mundo. ¿Cómo puede ese pueblo que inicia a sus hijos desde la infancia en las ridiculeces de los carnavales, penetrar y profundizar en el significado del “¡que se acaba todo!”?¡Imposibilidad absoluta!

Y sabemos que es así. Todos hemos comprobado cómo, “¡todo llega!” –que es lo mismo con otras palabras–. De niños suspirábamos por las vacaciones, “y llegaron” siempre y nos hallábamos ya en el nuevo curso, de jóvenes esperábamos, conseguir la toga y el birrete y graduarnos…”y llego”… Lo mismo con el día de la boda, la compra del nuevo modelo de coche, de la nueva casa y “¡todo llegó!” y quedó “atrás”…y lo hemos perdido de vista. ¿Habéis pensado en algo que nos parecía “muy lejos” y que no haya quedó atrás?

Así llegará nuestro último día, en el que definitivamente comprobaremos –como el padre de Santa Teresa—“¡que se acaba todo!”, lo vivirás como has vivido todo lo que has esperado, “en presente”

Y… ¿luego?

Luego, ¡el juicio de Dios! y, acto seguido, el Cielo –previo Purgatorio– o el Infierno. Lo pensemos o no, nos rebelemos o no. Y, en ese momento, sabrás si viviste la vida con “inteligencia óptima” o como “bobo de baba”

Podrás comprobar algo de tu sola incumbencia… la certeza del refrán castellano, “quien ríe último ríe mejor” de una solidez aplastante su veracidad:“De Dios no se burla nadie”. También la vivirán los “bobos de baba”, esos chulos que rigen los destinos de la las naciones, en nuestro caso, España donde baten cualquier récor mundial de necedad.

Dispones aun de cinco semanas para pensar en estas cosas durante los día especiales de Cuaresma, y la Semana Santa antes del día luminoso que nos recordará la Resurrección triunfal de Cristo… y fundamento como ya hemos recordado de nuestra Fe pues, si Cristo no resucitó  toda nuestra Religión se desmoronaría como un rascacielos de arena y nuestras vidas no tendrían sentido, pero nada hay más cierto y probado.

Con un cordial saludo

Gil De la Pisa

Inteligencia segura