EL ORGULLO DE SER ESPAÑOL

EL ORGULLO DE SER ESPAÑOL 

 Mamé el sentirme orgullos de ser español y, luego, el hermano pequeño de mi madre, que moriría reconquistando Teruel el día que cumplía veinticuatro años, lo “consolidaría” en mí, cuando me puso, siendo yo un niño de nueve añitos, la camisa azul que lucía desde cuando, él,–con menos de veinte años– oyó la llamada de Onésimo a los ―hombres del campo” de la Vieja Castilla.

Cuando ya, quince añero, estudié los discursos de José Antonio, hice míos sus valores y sus palabras, repetidas por mí, miles de veces: “Ser español es una de las pocas cosas serias que se puede ser en el mundo”.
Más tarde descubrí otra realidad: ―nada odia tanto Satanás, (aparte la Obra de Cristo, la Iglesia Católica, única verdadera) como todo cuanto huela a España, a Hispano, a la “Lengua por antonomasia” –hablada por medio mundo–‖…

En el fondo el odio de los separatistas vascos y catalanes contra el castellano –ellos no la llaman ―español—tiene las mismas raíces: ¡es satánico! lo mueve el mismísimo motor de la Sinagoga de Lucifer.

¡Me entran tantos temas cada día!… que la consecuencia es iniciar muchos escritos que luego quedan archivados, a medio concluir por falta de espacio para darles salida. Es mi triste ―limitación. La alternativa es… ¡abrumarlos y aburrirles!

De todos modos, alguno me fuerza a comentarlo por sí mismo… Y esto me ha sucedido con el vídeo ―el Indio Jerónimo,  enviado por un amigo. Me ha excitado como me ocurre siempre, cuando veo cómo los ingleses, neerlandeses, franceses tratan nuestra Historia en sus películas, incluidas las de ―indios y vaqueros… Sufro un acelerón y me siento empujado a proclamar con más celo “EL ORGULLO DE SER ESPAÑOL”.

Lo he tratado infinidad de veces en estos setenta y cuatro años de charlas, conferencias, clases de política, escritos, boletines, libros, pero es necesario, de cuando en cuando, volver sobre el tema. ¡Es inseparable de la guerra de Satanás contra Cristo y cuantos le seguimos!, –individualmente o como nación–. Y, también, inevitable la tristeza y la rabia al comprobar el éxito de Lucifer, al lograr desviar la atención de tanto despistado, haciéndoles morder sus anzuelos y sumarse a la estupidez colectiva.

Les aconsejo –si no lo han hecho ya—que vean y escuchen el video ut supra titulado el ―Indio Jerónimo. Vale por un curso universitario sobre dos temas fundamentales:

1) La diferencia infinita entre la civilización española, realmente humana, católica y admirable, como nacida de un alma grande, la de Isabel de Castilla y reina santa de España, cuando se la compara con la satánica colonización sajona, luterana, criminal, sin entrañas y genocida, generada por el Becerro de Oro, su verdadero dios, adorado y servido por esas naciones con fama de ―Democracia y Libertad‖ (¡Naciones ―cultas y ―progresistas!). A la civilización española le movía principalmente las almas de los llamados indios; a la colonización inglesa y sajona: exclusivamente, el dinero y adueñarse de la riqueza de los pueblos explotados.

2) La terrible realidad, imperante desde hace medio milenio, de ver convertido en “LEYENDA NEGRA contra España” (el mayor conjunto de mentiras que ha logrado imponer al mundo ese ser maldito –el Diablo–, definido por Cristo como “padre de la Mentira” y “homicida desde el principio”, en dogma y axioma de la Historia Universal, gracias a la magistral dirección de la Sinagoga de Satanás.
Este es el “tributo que España debe pagar” por haber sido “columna vertebral de la expansión mundial del Cristianismo”.

Ciertamente, Dios le ha permitido al ―enemigo del Hombre‖ adueñarse del oro y las riquezas del mundo y, en consecuencia, del poder prácticamente universal, mediante esa genial y letal invención satánica llamada la DEMOCRACIA LIBERAL PARTITOCRÁTICA.

En medio de toda esta negra situación, lo más doloroso e ininteligible es ver a la Iglesia de Roma situándose del lado del enemigo mortal de Cristo, democratizándose y poniéndose en peligro de naufragar, como lo vemos comprobado a diario desde hace más de medio siglo.

Aquí, me duele simplemente ―como español‖, al constatar cómo la Iglesia de España –en especial la de Cataluña y Vascongadas– han olvidado todo cuanto su Patria ha hecho por su Fe y le están apuñalando por la espalda desde que murió Franco. Mostrando su estupidez, al borrarle de su memoria cuando, sin él, –¡sin el Caudillo!–la Iglesia Católica ya no existiría en España, si no es con la vida de los países donde el marxismo la liquidó y borró del mapa.

¿Qué sería hoy el Catolicismo español    (y dentro del mismo el vasco y el catalán)    sin la VICTORIA de la CRUZADA DEL 36-39? ¿Tan “idiotas” son que no llegan a entender esto? Hago la misma pregunta al papa Francisco y a la Curia Romana ¿tan difícil es de reconocer la VERDAD en forma de REALIDAD?

Por suerte ―nuestro pueblo‖ (que, por culpa de sus pastores, ha “empezado a dejar de ser católico”, cosa que en dos mil años no había conseguido Satanás, ni su Sinagoga)– ¡aún sigue siendo “mayoritariamente” ESPAÑOL!…
¡Triste realidad, pero… realidad! A pesar de toda esa triste realidad, conservo la esperanza de ver a este nuestro Pueblo (¡tan especial en sus reacciones imprevistas!), recuperando el ORGULLO DE SER ESPAÑOL, y consecuentemente, al mismo tiempo, el ORGULLO DE SER CATÓLICO. Lo he buscado siempre con mis escritos.

¡Ya no puedo hacer otra cosa, como me hubiera gustado! ¡Ojala tuviera los años y la vitalidad de cuando intenté dar a FUERZA NUEVA el rumbo que nos hubiera permitido ser hoy el movimiento gobernante, con las riendas del poder en nuestras manos, y no vernos arrinconados como si hubiésemos sido los derrotados el 1º de Abril de 1939!

Será muy difícil a la ―Civitas Dei‖ (en realidad a ―nuestra gente‖) poder llegar al Poder y al Gobierno y, menos aún, si no logra de entender este principio elemental:

Los enfrentamientos con los adversarios, –los ―partidos de campeonato‖ en política– “nunca se deben jugar en campo contrario” y, menos bajo las reglas de ―un Reglamento”
redactado por el adversario…― Difícilmente ―los nuestros‖ volverán a tener otra oportunidad como la que trajo la Victoria de la Cruzada. Pero lo peor es constatar cómo nuestros “intelectuales” no han sabido leer la Historia, ni esa norma… Al menos, me consuela tener la tranquilidad de conciencia de haber escrito mucho sobre el tema en el último medio siglo y haber intentado aplicar mis teorías. (Pero el Diablo es infinitamente más listo y más poderoso)

Quizás, algún día, alguien se tome la pena de aprovechar la experiencia de
cuantos intentamos abrir los ojos a los ilusos que creían saberlo todo…en caso
de quedar algo de lo escrito…

* * * * * * * *

Volviendo al tema.
ES no ya triste sino trágico para el futuro de nuestra Patria, ver a los niños nacidos y los de las futuras generaciones, en manos de maestros que odian a España o — cuando menos– ignorantes necios de su Historia e indiferentes ante un pasado jamás igualado por nación alguna. Y no únicamente los niños, catalanes, vascos, gallegos, valencianos y mallorquines sino los alejados de la maldita estupidez separatista – ¡por el momento!–,
como los propios castellanos, asturianos, aragoneses, extremeños, andaluces y murcianos (los ―riojanos‖ y ―montañeses‖ han sido y serán siempre ―castellanos‖) pues “todos están, o van a estar, en manos de maestros ajenos al orgullo de ser español, por ignorar su Historia y haber asimilado la LEYENDA NEGRA importada primero de las universidades extranjeras y predicada ya en las propias desde hace decenios.

Por supuesto hemos caído en situación tan lamentable porque como muy bien enseña el Evangelio, la mala simiente la siembra el enemigo impunemente “de noche”… He vivido los últimos ochenta años de la Historia de España y del Mundo y nunca hablo de lo que me cuentan sino de lo vivido: el heroísmo de la mejor generación del siglo XX, la estupidez, traición y cobardía de las generaciones siguientes –indignas de la herencia recibida y lerdas en sumo grado–…. Algunos intentaron, sí, frenar la imbecilidad y la degeneración de la especie hispana pero inútilmente.

Con todo, en algunos momentos me siento optimista al ver jóvenes valores –historiadores– empeñados en difundir nuestra Historia verdadera y dando muestras de poseer una voluntad decidida en cambiar el rumbo equivocado de los últimos cuarenta años. Con esta nota esperanzadora cerraré este escrito con materia suficiente para continuarlo en otro momento.

Con los saludos de
Gil De la Pisa Antolín

EL ORGULLO DE SER ESPAÑOL