GRACIAS, DON SANTIAGO ABASCAL

GRACIAS,  DON SANTIAGO ABASCAL

Hacía años, muchos años probablemente,  desde que Don Blas Piñar  no fue reelegido como Parlamentario, que no me asomaba a los discursos de las Cortes. Me producían una tristeza inmensa presenciar tanta cobardía,  traición a los valores y a la inteligencia, tanta que lo consideré peligroso para mi salud mental..

Por suerte no ha mucho algún amigo me ha sorprendido enviándome   algunas de sus todavía pocas intervenciones en el Congreso de los Diputados y me parece que durante esta legislatura nos vamos a divertir oyéndole a usted cantar las cuarenta a esos lerdos  o mejor dicho lerdas,  mayoritariamente, por suerte para los “machistas confesos” como es mi caso.

GRACIAS DON SANTIAGO ABASCAL