LA IGLESIA CHINA “ASESINADA” (por los suyos)

Herida de muerte desde un frente doble: interior y exterior, por los que debieran defenderla y por los que quieren aniquilarla. Nunca el Gobierno de Roma se ha parecido tanto al de esta España en manaos de ese descerebrado,  embustero,  llamado Sánchez. Parecen calcados ambos en el mismo patrón: En vez de luchar por cumplir el sagrado deber de proteger a sus ovejas, son lobos  devoradores de la manada.

Durante mis cuarenta primeros años de mi vida nunca tuve la menor duda,  ni tentación,  sobre la misión de Roma y sentía absolutamente protegida e iluminada mi Fe por el Vicario de Cristo y la Curia vaticana. Por el contrario, en  los últimos sesenta todo ha cambiado  y sólo, gracias a la formación sólida que Nuestro Señor  –en su divina gracia y Providencia– me facilitó por medio de maestros sabios y santos, me he mantenido seguro y fiel a la Fe recibida, a pesar de los tumbos provocados  en mi entorno,  el Vaticano II y el Modernismo satánico.

Pero,  día tras día, me he visto obligado a sujetarme bien los machos para no dudar de los Vicarios de Cristo y de su Curia.  Llevo, pues sesenta años  luchando a brazo partido y como puedo, para impedir a Satanás invadir mí inteligencia  con las doctrinas infiltradas por su Sinagoga en la Iglesia.

LA IGLESIA CHINA ASESINADA