CATOLICISMO Y EUTANASIA

El despiste de los católicos que han asimilado la doctrina postconciliar o sea el Modernismo que tanto San Pío X como León XIII o Pío IX combatieron con todas sus fuerzas y que han ignorado la esencial encíclica “Pascendi Dominici Gregis” ha puesto a la Iglesia al borde del abismo en el que solo la promesa de Cristo le impedirá precipitarse.

¿Cómo es posible la ignorancia supina de los creyentes que se proclaman católicos e ignoran lo elemental del Magisterio perenne de la Iglesia?¿Cómo pueden declarar que son partidarios de la “eutanasia” condenada por el Quinto Mandamiento de la Ley de Dios, y –lógicamente—por el sentido común? ¡Y se quedan tan  panchos! O que no creen en los siete sacramentos, ni se confiesan –las absoluciones generales, la Iglesia las reservaba para casos excepcionales como antes de entrar en una batalla cuando un capellán castrense no puede oír en confesión “de boca· a centenares de soldados, o cuando naufraga un barco –por la parecidas razones–,  etc., pero no sirven cuando hay tiempo para pasar por el confesionario.

Dedicaré un escrito a comentar la vida de la Iglesia de nuestro tiempo y entorno. Lo que me plantea una pregunta: ¿Realimente, a Jerarquía le preocupa la situación de la Fe de los cristianos o son copia fiel de los “políticos”  y si,  a estos les preocupa “llegar al poder” y “forrarse” –ellos y sus amigos…—y un comino el bien del pueblo y  la prosperidad de la nación, a nuestros “pastores” les mueve el “agradar” a quienes los pueden “promocionar a “dignidades” y “figurar” y muy poco fortalecer la FE de sus rebaños?, Creo que vale la pena tocar el tema. Este artículo del amigo Javier Navascués, me ha decidido a hacerlo. ¿Cómo es posible que una persona , sin duda de gran preparación y estudios, viajada y, por lo tanto perfectamente “ilustrada” , pueda sostener semejante barbaridad y considerarse católico y nada menos que “practicante”? En boca de un cateto,  sonaría mal, pues basta tener conocimientos elementales de Catolicismo pero que lo diga Margallo no se entiende.

Con los saludos cordiales de

Gil De la Pisa Antolín

 

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