LA HOLANDA SATANICA

Llamamos TIERRA SANTA a los campos, valles y montañas de aquella zona, en extremo occidental del Mediterráneo,  cuya posesión prometió Dios a Abrán (al que luego le cambió el nombre por el de Abrahán) y conquistaron los Judíos tras su exilio en Egipto. Fue santificada porque allí vivieron los Patriarcas, los Profetas pero, sobre todo, porque fue hollada por los pies del Maestro divino que recorrió sus caminos y sus pueblos, y los regó de milagros;  navegó y anduvo sobre las aguas de su Mar, fue bautizado en su río, ayunó y enseñó en sus desiertos, subió a sus montañas  y derramó su sangre redentora en el calvario en las afueras de Jerusalén.

En contrapartida, al  noroeste de Europa  y al norte del Marenostrum  en su extremo oriental, se halla la “TIERRA SATÁNICA”  donde, por los frutos que produce,  se entiende que Lucifer tuvo — o  tiene aún–  fijada la Sede    la Sinagoga de Satanás (o, cuando menos,  una importante Delegación). Sigue leyendo “LA HOLANDA SATANICA”